La DEA elevó a 10 millones de dólares por cada uno la recompensa para capturar a Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, líderes de la facción “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
Ambos son señalados como los principales responsables del tráfico de fentanilo a EE.UU., además de estar implicados en delitos como narcotráfico, extorsión, secuestro y lavado de dinero.
El gobierno estadounidense los considera una amenaza grave, y busca desmantelar su red criminal internacional.






















