Astrónomos de la NASA confirmaron la existencia de TOI‑1846 b, un planeta casi el doble de grande que la Tierra y cuatro veces más masivo, que sorprende por emitir un patrón de luz repetitivo detectado por el telescopio espacial TESS.
Este mundo orbita una estrella enana roja cada cuatro días, a una distancia mucho menor de la que Mercurio guarda con el Sol. Lo curioso es que, pese a una temperatura superficial cercana a los 315 °C, los expertos creen que podría albergar agua en forma de una delgada atmósfera o un océano superficial.
TOI‑1846 b se encuentra en la llamada “brecha de radios”, una categoría poco común entre planetas rocosos y gigantes gaseosos. El hallazgo fue validado con observaciones espaciales y terrestres, lo que abre nuevas preguntas sobre mundos potencialmente habitables más allá del sistema solar.






















