Cada 2 de septiembre, México celebra con orgullo el Día Nacional del Cacao y el Chocolate, un recordatorio de que este tesoro, nacido en nuestras tierras y reverenciado por las culturas prehispánicas, hoy es un regalo de México para el mundo.
Los olmecas, mayas y aztecas lo consideraban un alimento sagrado, usado en rituales, como moneda y como símbolo de abundancia, con el paso del tiempo el cacao se transformó en chocolate, conquistando paladares en todos los continentes, pero sin perder sus raíces mexicanas.
El cacao no es solo un fruto es historia, tradición y cultura, es el sabor que nos conecta con nuestros ancestros, con la tierra fértil que lo vio nacer y con la identidad de un país que siempre ha compartido lo mejor de sí mismo.
Celebrar este día es rendir homenaje a nuestros productores, a las comunidades que mantienen viva la tradición y a México, cuna del alimento de los dioses.























