República de El Salvador.- Julio César Rivera López, el migrante salvadoreño de 44 años cuya historia conmovió a miles de personas dentro y fuera de su país, falleció hace unos días luego de haber cumplido su último deseo: regresar a El Salvador para pasar sus últimos momentos junto a su familia, a quienes no veía desde hacía más de dos décadas.Rivera residía en Nueva York, Estados Unidos, donde fue diagnosticado con cáncer en etapa terminal. Ante el avance de la enfermedad, expresó su deseo de volver a su tierra natal para despedirse de sus seres queridos y pasar sus últimos días en el lugar donde creció.Sin embargo, su delicado estado de salud le impedía viajar en un vuelo comercial. Su caso se hizo viral en redes sociales y generó una ola de solidaridad que llegó hasta el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien ordenó brindar apoyo para hacer posible su traslado.El gobierno salvadoreño asumió la logística y los costos de una ambulancia aérea equipada con personal médico especializado para garantizar un viaje seguro.Fue así como el 8 de febrero de 2026, Julio César Rivera finalmente regresó a su país. A su llegada fue trasladado a su casa en Cara Sucia, en el departamento de Ahuachapán, donde personal del Ministerio de Salud instaló equipo médico para brindarle cuidados paliativos y acompañarlo en sus últimos días.Este jueves, Rivera falleció rodeado del cariño de su familia, cumpliendo el deseo que lo sostuvo durante los últimos meses de su vida: despedirse de los suyos y descansar en su tierra.Su historia tocó el corazón de miles de personas y se convirtió en un recordatorio del profundo vínculo que muchos migrantes mantienen con su país de origen, incluso después de años de ausencia.#ResetMedia#migrantes#migrantes_latinos#ElSalvador#Bukele#viralpost






















