Washington, DC.– El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves, la que calificó como la mayor ofensiva financiera emprendida hasta ahora contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, al imponer sanciones contra más de 50 personas físicas y morales presuntamente vinculadas con la estructura criminal, incluyendo a líderes, operadores financieros, jefes de plaza y empresas utilizadas para el lavado de dinero.
La acción fue dada a conocer por el Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, que informó que las sanciones buscan desarticular la red económica que sostiene las operaciones del CJNG en distintos estados de México.
Entre los sancionados se encuentra Juan Carlos González, alias “El Pelón”, identificado por las autoridades estadounidenses como uno de los nuevos líderes de la organización criminal.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la administración del presidente Donald Trump mantiene como prioridad desmantelar a los cárteles designados como organizaciones terroristas.
Como parte de las sanciones, quedan bloqueados todos los bienes e intereses en bienes de las personas y empresas señaladas que se encuentren en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos de ese país. Además, también serán bloqueadas las entidades que pertenezcan, directa o indirectamente, en un 50 por ciento o más a cualquiera de los sancionados.
El Departamento del Tesoro explicó que la investigación permitió identificar una compleja red de empresas y prestanombres utilizada para ocultar ganancias provenientes del narcotráfico, el lavado de dinero y el robo de combustibles, actividad conocida como huachicol, que se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento del CJNG.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la organización criminal ha diversificado sus operaciones mediante empresas de transporte, comercialización de hidrocarburos, bienes raíces y servicios financieros para incorporar recursos ilícitos al sistema económico formal.
Esta ofensiva forma parte de la estrategia del gobierno de Estados Unidos para debilitar la infraestructura financiera del CJNG, organización que desde 2025 fue designada como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado, lo que amplía las facultades de las autoridades estadounidenses para perseguir y sancionar a quienes colaboren con el grupo criminal.






















