Desconectarse de las actividades laborales y académicas durante el periodo vacacional es fundamental para fortalecer la salud mental, reducir el estrés y recuperar el equilibrio entre las diferentes áreas de la vida, afirmó el maestro José Alejandro Valladares González, coordinador del Centro de Orientación Psicológica de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.El especialista explicó que las vacaciones no solo representan un espacio para la recreación, sino también una oportunidad para convivir con la familia, desarrollar pasatiempos, emprender proyectos personales o simplemente descansar, actividades que contribuyen significativamente al bienestar emocional.Señaló que uno de los mayores desafíos de la vida cotidiana es aprender a disfrutar de actividades placenteras. En este sentido, recordó que la Organización Mundial de la Salud reconoce la importancia de mantener un equilibrio entre las responsabilidades, el descanso, la recreación, las relaciones sociales y un sueño de calidad.Valladares González advirtió que muchas personas continúan conectadas al trabajo incluso durante sus vacaciones al responder mensajes, llamadas o correos electrónicos, lo que impide que el organismo disminuya los niveles de estrés y dificulta que el descanso sea verdaderamente reparador.Asimismo, precisó que descansar no implica necesariamente viajar o permanecer inactivo, sino realizar actividades que generen bienestar y estén alejadas de las obligaciones laborales o escolares. Pasear, practicar ejercicio, disfrutar de actividades culturales, conocer la gastronomía local, dedicar tiempo a la jardinería o ver una película son ejemplos de un “ocio productivo” que favorece la recuperación física y mental.El coordinador del Centro de Orientación Psicológica también recomendó disminuir el uso de dispositivos electrónicos, sobre todo durante la noche, ya que la exposición constante a pantallas y redes sociales mantiene al organismo en estado de alerta y afecta la calidad del sueño, una situación frecuente entre la población joven.Entre las señales de agotamiento emocional mencionó el cansancio persistente pese a dormir, la somnolencia durante el día, la irritabilidad, una mayor sensibilidad al estrés y el descuido de hábitos básicos como la alimentación, la actividad física y la convivencia con familiares y amistades.Finalmente, invitó a aprovechar las vacaciones para planear actividades que promuevan el bienestar personal y familiar, establecer momentos libres de dispositivos electrónicos y comprender que descansar también es una forma de cuidar la salud, al permitir recuperar la energía física y emocional necesaria para retomar las actividades cotidianas con mayor equilibrio.#ResetMedia#salud#saludmental#UASLP#vacaciones#desconexion#aparatoselectronicos






















