El conflicto entre Israel e Irán encendió las alarmas en los mercados energéticos, provocando el mayor incremento semanal del precio desde 2022. El WTI subió 13 % y el Brent 12.6 %, aunque sin rebasar los 85 dólares por barril, lo que da señales de contención.
Expertos señalan que la OPEP y Estados Unidos podrían intervenir para estabilizar la oferta. La región cercana al Estrecho de Ormuz sigue siendo el foco de preocupación por su importancia estratégica en el transporte mundial de petróleo.
A pesar del entorno volátil, el peso mexicano mostró fortaleza, apreciándose frente al dólar por segunda semana consecutiva. Por otro lado, las principales bolsas globales y nacionales cerraron a la baja debido al aumento de la aversión al riesgo.






















