Por primera vez en Colombia, se llevó a cabo una cirugía cerebral especializada para tratar casos graves de depresión y ansiedad, marcando un antes y un después en la medicina latinoamericana. Lorena Rodríguez, quien vivió casi dos décadas entre el sufrimiento y la desesperanza, fue la primera paciente beneficiada con este procedimiento.
La intervención consistió en implantar dispositivos electrónicos en zonas específicas del cerebro, los cuales envían impulsos eléctricos para regular la actividad neuronal asociada a trastornos emocionales.
El resultado fue casi inmediato: Lorena recuperó el ánimo, la motivación y la capacidad de disfrutar su vida.
El equipo médico del Hospital Internacional de Colombia señaló que este avance representa una alternativa real para quienes no han encontrado alivio en terapias o medicamentos. Especialistas internacionales ven con esperanza esta técnica, que podría revolucionar el tratamiento de enfermedades mentales a nivel global.






















