Dos hermanos originarios de México permanecen detenidos en el centro conocido como “Alligator Alcatraz”, en Florida, una prisión rodeada de caimanes y señalada por activistas como un lugar con condiciones inhumanas.
De acuerdo con su padre, Martín González, los jóvenes Carlos Martín y Óscar Alejandro fueron arrestados tras una infracción de tránsito y, pese a tener su situación migratoria en trámite, no han recibido número de caso ni acceso a un abogado. Denunció que permanecen sin luz natural, con alimentación deficiente y sin salidas al exterior, lo que afecta su salud física y mental.
Autoridades consulares mexicanas en Estados Unidos mantienen contacto con la familia para asesorarla y dar seguimiento al proceso, mientras organizaciones de derechos humanos exigen el cierre de este centro por las condiciones en las que se mantiene a los migrantes.






















