Japón llevó a cabo hoy una solemne conmemoración por los 80 años de los bombardeos atómicos ocurridos el 6 y 9 de agosto de 1945, cuando Estados Unidos lanzó dos bombas nucleares sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.
Las explosiones provocaron la muerte de más de 200 mil personas y dejaron heridas físicas, emocionales y ambientales que aún persisten. Durante el acto, sobrevivientes y autoridades hicieron un nuevo llamado urgente al desarme nuclear.
“Han pasado 80 años, pero nada ha cambiado”, expresó Masako Wada, sobreviviente de Nagasaki y representante de Nihon Hidankyo, organización que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2024.
Con conflictos actuales como el de Ucrania y la tensión en Medio Oriente, los hibakusha sobrevivientes de los ataques advierten que la amenaza nuclear sigue presente.
Japón insiste en que la memoria es esencial para evitar que una tragedia así vuelva a repetirse.























