Un terremoto de magnitud 6.0 golpeó el este de Afganistán la medianoche del 1 de septiembre, provocando más de 1,100 muertos y 3,500 heridos, de acuerdo con reportes oficiales.
El epicentro se localizó en la provincia de Nangarhar, donde muchas viviendas quedaron destruidas y varias comunidades quedaron prácticamente arrasadas, el movimiento telúrico fue seguido por réplicas de menor magnitud que complicaron las labores de rescate y asistencia a los sobrevivientes.
Habitantes de las zonas afectadas relataron que familias enteras quedaron atrapadas entre los escombros y solicitaron ayuda urgente, las autoridades trabajan para trasladar a los heridos a hospitales y brindar atención a los damnificados, mientras las carreteras bloqueadas dificultan el acceso a las áreas más remotas.























