La noche del sábado 28 de febrero se registró una inusual alineación de seis planetas del Sistema Solar, fenómeno que pudo observarse durante las primeras horas de la noche.
El llamado “desfile planetario” reunió a Venus, Júpiter, Saturno, Mercurio, Urano y Neptuno. Cuatro de ellos —Venus, Júpiter, Saturno y Mercurio— fueron visibles a simple vista por su brillo, mientras que Urano y Neptuno requirieron binoculares o telescopio.
Especialistas señalan que no se trata de una línea recta perfecta, sino de una coincidencia visual en la franja de la eclíptica. De acuerdo con la NASA, este tipo de configuraciones no es frecuente y resulta más fácil de apreciar cuando ocurre en horario vespertino, como sucedió en esta ocasión.



















