En un ambiente de recogimiento, fe y profundo sentimiento espiritual, cientos de fieles se reunieron para participar en la Misa de Desagravio celebrada tras los actos vandálicos cometidos contra el Templo de la Compañía, uno de los recintos religiosos más emblemáticos de San Luis Potosí. La ceremonia fue presidida por el arzobispo, monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, quien llamó a la reconciliación, la paz y el respeto a la dignidad humana.Desde el inicio de la celebración, el prelado potosino dirigió un mensaje cargado de esperanza y reflexión ante la comunidad reunida.“El Señor no es violencia, es amor, paz, comprensión, misericordia y perdón. Precisamente la paz conjuga los anhelos humanos; por eso trabajemos por buscar la esencial dignidad del ser humano, que es creatura de Dios”, expresó.Recordó además que la fe cristiana se fundamenta en la fraternidad entre las personas.“Todos somos hijos de Dios, somos hermanos; nos hizo sus hijos porque nos ama”, señaló antes de realizar la bendición del templo que fue profanado días atrás.Durante la solemne concelebración eucarística estuvieron presentes numerosos sacerdotes, religiosas y religiosos, así como fieles laicos de todas las edades y condiciones sociales. Entre los asistentes destacó la presencia mayoritaria de mujeres que, con gestos de oración y cantos, manifestaron su anhelo de paz y justicia para el país. En varios momentos de la celebración se escucharon voces que proclamaban “¡Viva Cristo Rey!” y “¡Viva Jesús Eucaristía!”, como expresión de fe y esperanza.Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando el párroco del templo, el presbítero Jorge Aurelio Ramírez Torres, visiblemente conmovido y al borde de las lágrimas, recordó el dolor que provocó el ataque al recinto religioso. Con voz entrecortada afirmó que, aunque la cruz fue destruida, la fe de los creyentes permanece firme.“El demonio odia la Cruz de Cristo y la destruyeron, pero nunca destruirán nuestra fe ni nuestro amor por la Cruz con la que Jesús nos redimió”, expresó.Antes de la Misa, se realizó una solemne peregrinación con el Santísimo Sacramento que partió desde la Basílica de Guadalupe hasta la explanada de la Plaza de Los Fundadores. La procesión fue presidida por el canónigo Gabino Medina Portales, acompañado por el presbítero Israel Sánchez Ramírez. A lo largo del trayecto, miles de fieles se unieron en oración para pedir perdón a Dios por los hechos ocurridos el pasado 8 de marzo.En su homilía, monseñor Cavazos Arizpe recordó que el bautismo une a todos los creyentes como una sola familia.“Qué hermoso es el Bautismo que nos hace hijos de Dios y nos hermana. Él mismo ha padecido los dolores e injurias de todos los tiempos; Él ha tomado nuestros sufrimientos y los hace suyos”, afirmó.El arzobispo subrayó que, en medio de un mundo marcado por la violencia, la fe invita a construir caminos de reconciliación.“Dios quiere paz y amor en un mundo rodeado de violencia que pone en riesgo la vida de todo ser humano”, dijo. “De los malos momentos y circunstancias difíciles Dios saca bienes, y por eso aquí estamos reunidos para desagraviarlo”.Asimismo, invitó a los presentes a reflexionar sobre la responsabilidad personal y colectiva de vivir los valores del Evangelio.“Nuestra hermandad nos impulsa a pedirle perdón por no haber vivido el Evangelio. Dios nos reúne para pedirle perdón y pedirle la paz divina que conforta, consuela y perdona”, señaló.El mensaje final fue una invitación a reconstruir la sociedad desde gestos cotidianos de fraternidad: “Nuestra sociedad necesita gestos de amor y de hermandad”, expresó el arzobispo antes de invitar a los presentes a darse un saludo de paz. “Qué hermoso es darnos la paz, porque la paz es la alegría del ser humano. Pidámosle a Dios que nos conceda un verdadero arrepentimiento y el perdón de nuestros pecados”.Previo a la Misa, Monseñor Cavazos bendijo el agua y la sal, para posteriormente entrar al recinto sagrado a bendecirlo, como acto de desagravio; así hoy, en un ambiente de profunda espiritualidad, la comunidad creyente reiteró que, más allá de los daños materiales, la fe, la esperanza y el deseo de paz permanecen firmes en el corazón de miles de potosinos. Imágenes y redacción: LCCAngélica Maldonado #ResetMedia#IglesiaCatolica#IglesiaPotosina#Arzobispado#arquidiócesisdeslp#desagravio#Misa






















