MEDIO ORIENTE.— La situación en el estrecho de Ormuz se mantiene inestable pese al anuncio de Irán sobre su reapertura al tránsito comercial, en medio de una tregua regional que, por ahora, contiene la escalada.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, informó que la ruta —clave para el transporte de cerca del 20% del petróleo mundial— está operando; sin embargo, Teherán advirtió que mantiene controles estrictos y podría volver a restringir el paso si continúa la presión de Estados Unidos.
Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que el bloqueo a barcos y puertos iraníes seguirá vigente hasta que Irán alcance un acuerdo, especialmente en materia nuclear.
En paralelo, una tregua de 10 días entre Israel y Hezbollah en Líbano se mantiene, aunque con fragilidad, en un entorno de alta presencia militar y tensión diplomática.
El estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético global, permanece así en una apertura condicionada, con riesgos latentes para el flujo de petróleo y la estabilidad internacional.























