El alcalde Enrique Galindo reiteró su respeto a los derechos de Martha Érika Tapia, quien presentó acusaciones junto con su hija, y aclaró que en ambos casos los contratos laborales con el Ayuntamiento concluyeron en tiempo y forma.
Galindo precisó que la denuncia se presentó un año después de la finalización del contrato de la hija de Tapia, cuando el regidor Jorge Zavala aún no tenía cargo público.
La Contraloría Interna Municipal mantiene abierta la investigación para deslindar responsabilidades, comprometiéndose a actuar con transparencia y apego a la legalidad.























