Una investigación realizada por la Facultad de Enfermería y Nutrición de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, en el marco del 32 Verano de la Ciencia, identificó una relación entre mayores niveles de estrés percibido y un incremento en la grasa corporal de estudiantes universitarios.
El estudio, encabezado por la investigadora Andrea Arreguín Coronado y con la participación de los estudiantes de Nutrición Luis Fernando Buñuelos Crispín y Julieta Sixtos Torres, analizó cómo el estrés puede influir en los hábitos alimentarios y la composición corporal de los jóvenes, etapa en la que suelen presentarse cambios académicos, personales y sociales que impactan en su salud.
Los investigadores aclararon que, al tratarse de un estudio transversal, no se puede establecer una relación de causa y efecto; sin embargo, los resultados muestran una tendencia que podría contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes e hipertensión. También señalaron que el denominado “comedor emocional” puede llevar a algunas personas a consumir alimentos altos en grasas y azúcares como respuesta al estrés.
El proyecto forma parte de una investigación más amplia que evalúa indicadores como glucosa, triglicéridos, calidad del sueño y actividad física, con el objetivo de generar estrategias de prevención y fortalecer el autocuidado entre la comunidad universitaria. Además, los especialistas recomendaron mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y evitar tomar decisiones alimentarias impulsadas por las emociones.



















