Ciudad de México.– El Gobierno de México endureció su postura ante la muerte de connacionales relacionadas con operativos y centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, al exigir el esclarecimiento de los casos y el respeto irrestricto a los derechos humanos de las personas migrantes.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se puso en marcha una estrategia jurídica para buscar justicia por los mexicanos que han perdido la vida en circunstancias vinculadas con acciones de ICE. Hasta el momento, la Cancillería tiene registro de 17 connacionales fallecidos, de los cuales 14 murieron bajo custodia en centros de detención y tres durante operativos migratorios.
Como parte de las medidas, el Gobierno de México presentará denuncias formales ante fiscalías estatales y el Departamento de Justicia de Estados Unidos con el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR). Además, iniciará acciones civiles contra las empresas privadas que administran centros de detención de ICE, al considerar que existieron condiciones y omisiones que derivaron en violaciones a los derechos humanos de los connacionales.
La estrategia también contempla solicitar medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como la intervención del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para garantizar la protección de los mexicanos que permanecen bajo custodia de autoridades migratorias estadounidenses.
El Gobierno mexicano informó que ya ha enviado 11 notas diplomáticas de protesta a Estados Unidos para exigir investigaciones exhaustivas y el esclarecimiento de cada uno de los fallecimientos. Asimismo, aseguró que los consulados y la embajada en ese país continuarán brindando acompañamiento jurídico y apoyo humanitario a las familias afectadas.
La exigencia de justicia se intensificó tras casos como el de Lorenzo Salgado Araujo, quien murió durante un operativo de ICE en Houston, y otros incidentes recientes que han incrementado la preocupación por el trato que reciben los migrantes mexicanos en Estados Unidos. La administración federal reiteró que la protección de los connacionales será una prioridad en el diálogo bilateral con Washington y sostuvo que no permanecerá omisa ante estas muertes.






















