TOKIO, JAPÓN. – El mundo del arte despide a Yayoi Kusama, una de las creadoras japonesas más influyentes de las últimas décadas, quien murió el 14 de agosto a los 97 años en un hospital de Tokio.Kusama construyó un universo artístico inconfundible a través de lunares, calabazas, redes repetitivas y enormes instalaciones con espejos, su obra abarcó pintura, escultura, performance, literatura y moda, convirtiéndola en una figura reconocida mucho más allá de los museos.Nacida en 1929 en Matsumoto, Japón, comenzó a interesarse por el arte desde pequeña, en la década de 1950 viajó a Estados Unidos y se instaló en Nueva York, donde entró en contacto con la vanguardia artística y desarrolló algunas de sus obras más importantes.Sus Infinity Nets y posteriormente sus Infinity Mirror Rooms exploraron la repetición y la sensación de infinito, haciendo que el público dejara de ser un simple espectador para convertirse en parte de la obra.Las calabazas se convirtieron en otro de sus grandes símbolos, inspiradas en la naturaleza y sus recuerdos de infancia, terminaron recorriendo museos y espacios públicos de todo el mundo.Kusama también destacó por su espíritu provocador, durante los años 60 realizó performances e intervenciones que rompieron con las normas de la época y desafiaron al mundo artístico, en 1993 hizo historia al convertirse en la primera mujer en representar a Japón en la Bienal de Venecia, con el paso de los años, su popularidad creció hasta convertirse en un fenómeno mundial, acercando el arte contemporáneo a millones de personas.Su estudio destacó que continuó pintando hasta sus últimos días, así la artista que dedicó su vida a perseguir el infinito deja una obra que, como sus propios espejos, parece no tener final.#ResetMedia #YayoiKusama #Arte #Japón #Cultura #ArteContemporáneo #Legado






















