Santo Tomé y Príncipe, África.- Aunque el océano forma parte de su vida cotidiana, se estima que más del 80% de los habitantes de este pequeño país africano no sabe nadar, una realidad que representa un riesgo para numerosas familias que viven de la pesca y mantienen una estrecha relación con el mar.
Para transformar esta situación surgió ¨Santo Tomé y Príncipe a Nadar¨, una iniciativa impulsada por la exnadadora portuguesa Rita Fernandes, que busca enseñar a niños, jóvenes y adultos una habilidad que puede salvarles la vida.
El proyecto comenzó con clases voluntarias en las playas, ante la falta de piscinas públicas y de enseñanza de natación en las escuelas. Con el tiempo, permitió formar instructores locales y abrir nuevas oportunidades para las comunidades.
Entre ellos destaca José Dias, un joven de 26 años que estuvo cerca de ahogarse durante su infancia y que hoy dirige Os Golfinhos, la primera escuela de natación en el mar del país, donde participan alrededor de 80 personas.
La iniciativa también busca llegar a pescadores y marineros que trabajan diariamente en el océano sin contar con los conocimientos necesarios para enfrentar una emergencia.
Más allá de aprender a mantenerse a flote, el proyecto está ayudando a superar miedos y construir una relación más segura con el mar, demostrando que una enseñanza sencilla puede convertirse en una oportunidad para proteger vidas.






















