ESPACIO.- Una estrella que desapareció hace miles de millones de años podría volver a iluminar los telescopios de la Tierra dentro de siete décadas, aunque parezca imposible, científicos han descubierto que la luz de una antigua explosión estelar todavía viaja por el universo y podría observarse nuevamente alrededor del año 2096.
El fenómeno, conocido como SN Ares, fue identificado mediante el telescopio espacial James Webb, se trata de una supernova, es decir, la poderosa explosión que ocurre al final de la vida de ciertas estrellas, capaz de producir un brillo extraordinario.
Lo sorprendente es que la estrella no volverá a explotar, su luz está recorriendo diferentes caminos debido a la enorme gravedad de un conjunto de galaxias que funciona como una lente cósmica, mientras una parte de esa luz ya llegó hasta nosotros, otras podrían tardar aproximadamente 70 años más en hacerlo.
Este fenómeno permitirá que futuras generaciones de astrónomos observen nuevamente un acontecimiento ocurrido cuando el universo era mucho más joven.
Además de su extraordinaria naturaleza, el hallazgo podría ayudar a resolver uno de los grandes misterios de la astronomía: determinar con mayor precisión la velocidad a la que se expande el universo.
Por ahora, la fecha de su reaparición es una estimación científica que deberá perfeccionarse con nuevas observaciones sin embargo, SN Ares ya se ha convertido en una muestra de cómo el universo puede conservar durante miles de millones de años la luz de una estrella que dejó de existir.























