Nanning, China.- Investigadores chinos realizaron un trasplante de dos riñones y un hígado provenientes de un cerdo genéticamente modificado a un paciente con muerte cerebral, en un procedimiento que busca ampliar las opciones para quienes requieren un órgano.
De acuerdo con los especialistas, los órganos funcionaron durante varios días y no presentaron rechazo inmediato tras la intervención, realizada con autorización de la familia del paciente.
El estudio forma parte de los avances en xenotrasplantes, una técnica que utiliza órganos animales para enfrentar la escasez de donaciones humanas en distintas partes del mundo.
Aunque aún se encuentra en fase experimental, este tipo de procedimientos representa una nueva posibilidad para el futuro de la medicina de trasplantes.






















