Estados Unidos.- El océano Pacífico está mostrando señales que no se observaban con semejante intensidad desde hace casi tres décadas, nuevas imágenes satelitales de la NASA revelaron que el fenómeno de El Niño de 2026 presenta sorprendentes similitudes con el de 1997-1998, considerado uno de los más poderosos de la historia reciente.
El análisis, publicado por el Observatorio de la Tierra de la agencia espacial, comparó imágenes tomadas el 13 de octubre de 1997 y el 12 de octubre de este año, en ambas se observa una importante acumulación de agua cálida en el Pacífico central y oriental, que se extiende hasta las costas de Sudamérica.
Josh Willis, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explicó que el fenómeno actual se desarrolló de manera más rápida que el registrado en 1997 y podría alcanzar una intensidad todavía mayor.
El Niño es un fenómeno natural que ocurre aproximadamente cada dos a siete años y altera la temperatura del océano y la circulación atmosférica, con posibles consecuencias como lluvias intensas, inundaciones, sequías y cambios en los patrones climáticos de distintas regiones del planeta.
De acuerdo con un pronóstico emitido el 8 de octubre por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 83% de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte durante los primeros tres meses de 2027.
Los antecedentes generan especial interés entre los científicos, ya que el episodio de 1997-1998 estuvo relacionado con importantes alteraciones climáticas, mientras que el de 2015-2016 provocó lluvias e inundaciones en distintas regiones, incluido México.
Sin embargo, la NASA aclaró que las semejanzas observadas no significan que se repetirán exactamente los mismos desastres, debido a que cada episodio presenta características particulares y sus efectos dependen de diversos factores atmosféricos.
Por ahora, los especialistas mantienen una vigilancia constante sobre la evolución del Pacífico, mientras los próximos meses serán determinantes para conocer la verdadera magnitud de uno de los fenómenos climáticos más importantes de 2026.























