Ciudad de México.– Con la voz firme y el corazón cargado de indignación, Ana Karen Sotero Salazar, ganadora del Premio de la Juventud, interrumpió la solemnidad del Congreso capitalino para exigir acciones urgentes contra el narcotráfico y reprochar a los legisladores por no prestarle atención.
“Vengo de una comunidad que el crimen organizado desapareció… y aquí, en este recinto, tampoco me escuchan”, declaró, visiblemente afectada, al ver que varios diputados conversaban mientras ella exponía la tragedia que golpea a miles de jóvenes.
Ana Karen, originaria del barrio del Cobradero, denunció que la violencia y el desplazamiento forzado han marcado a su comunidad, y acusó que las autoridades se limitan a entregar reconocimientos sin ofrecer soluciones reales. “Es injusto, es una burla… si de verdad quieren apoyarnos, guarden silencio y escuchen nuestras voces”, exigió con contundencia.
Su intervención dejó un eco incómodo en el recinto, recordando que para las víctimas del crimen organizado, el silencio de las autoridades puede ser tan doloroso como la violencia misma.






















