Michoacán.- La violencia que azota a México no distingue colores, ideologías ni cargos públicos, en Michoacán, siete alcaldes han sido asesinados en los últimos cuatro años, dejando al descubierto la profunda crisis de inseguridad que golpea al país entero.Todo comenzó el 8 de febrero de 2022, con el hallazgo sin vida de Enrique Velázquez Orozco, alcalde de Contepec, le siguió, el 11 de marzo, César Arturo Valencia Caballero, edil de Aguililla, abatido en plena vía pública.En 2024, la tragedia continuó, el 1 de abril, Guillermo Torres Rojas, presidente de Churumuco, fue asesinado mientras cenaba en Morelia y el 3 de junio, Yolanda Sánchez Figueroa, alcaldesa de Cotija, cayó víctima de un ataque armado en su municipio.El 17 de junio de 2025, Martha Laura Mendoza Mendoza, de Tepalcatepec, fue asesinada frente a su hogar, poco después, Salvador Bastida García, edil de Tacámbaro, fue ultimado y el más reciente caso, el del 1 de noviembre de 2025, estremeció al país, Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, fue asesinado durante un evento público, frente a su gente.A ellos se suma Gilberto Mejía Salgado, presidente electo de Penjamillo, desaparecido desde 2021, cuyo paradero sigue siendo un misterio.Estos nombres ya no son solo cifras, son historias truncadas, proyectos de comunidad interrumpidos y familias marcadas por el miedo, Michoacán se ha convertido en reflejo de una realidad que duele.Mientras los ciudadanos se acostumbran a convivir con la violencia, los gobernantes enfrentan la disyuntiva entre el deber y la supervivencia, el país no puede seguir normalizando la sangre, ni voltear la mirada ante el terror que se ha vuelto cotidiano.México NO necesita más condolencias, necesita justicia, memoria y acciones firmes que devuelvan la esperanza de vivir sin miedo.#ResetMedia #Michoacán #ViolenciaPolítica #MéxicoEnCrisis #CarlosManzo #Uruapan #JusticiaParaTodos #Inseguridad #PazParaMéxico






















