Cada 21 de febrero se conmemora en México el Día Nacional del Ajolote, una de las especies más enigmáticas y fascinantes de nuestro país.El ajolote del altiplano (Ambystoma velasci) habita en los remanentes del Lago de Texcoco, una zona ahora declarada Área Natural Protegida que busca preservar sus humedales. Aquí, donde alguna vez se extendieron los lagos que daban forma al paisaje y a la vida comunitaria, el ajolote representa lo que fuimos y lo que aún podemos recuperar. Hablar del ajolote en Texcoco es hablar de chinampas, de agricultura tradicional, de respeto por los ciclos naturales y de una relación estrecha entre las personas y su entorno.En el Estado de México, su figura sigue viva como recordatorio de la importancia de conservar no solo una especie, sino todo un sistema de conocimientos que reconoce al territorio como un espacio vivo, lleno de identidad y significado.Según cuenta la leyenda del Quinto Sol, el ajolote fue considerado un dios por los antiguos mexicas, mejor conocido por ellos como “Xólotl”, gemelo de “Quetzalcóatl”. Xólotl manifestó en diferentes organismos múltiples transformaciones a las que recurrió para evitar el sacrificio, siendo su última el ajolote. Ahora, después de miles de años de permanecer con nosotros, se enfrenta a una inminente extinción.#ResetMedia#ajolote#ajolotemexicano#ajolotesmexicanos#DiaNAcionalDelAjolote






















